CARTA DE JAIME V. NÚÑEZ

 

“Lo primero que te cuento es que ya sabías de mis problemas de salud, pero las cosas empeoraron y ya ves... casi pierdo el brazo izquierdo por culpa del tumor. Ahorita que te escribo termino el próximo martes, 3 de agosto, uno de los tratamientos, el de radioterapia, que consiste en radiación local en el lugar afectado...mientras que por el otro lado me faltan 4 de un total de 6 sesiones de quimioterapia, que de seguro sabes más o menos en qué consiste... Cabello, ninguno; hasta las pestañas y cejas casi no me quedan...Pero más importante que todo esto es el gran equipo que hemos formado, ¿quiénes?  Nosotros: Dios a través de Jesús ha sido mi fuerza y sostén, ya que por naturaleza somos débiles y nos afligimos; en los otros lados del triángulo están la parte médica y mi entusiasmo y ganas de vivir.

 

Sabes?  Nunca deseé tanto algo en mis 24 años, como ahora la salud... "Señor, si quieres puedes sanarme... Jesús extendió su mano, le tocó y le dijo: quiero, sé limpio.  Su lepra curó enseguida”(Mt. 8, 2).  Pero sobre todo deseo mucho que el Señor me conceda el milagro por intercesión de su siervo, nuestro fundador, el Padre Joaquín...Aquí juntito tengo la oración...

 

Te digo que, si me ves, nada, otro está más enfermo que yo... A ver si tengo por ahí algunas fotos que mandarte luego... Ya verás lo bien que sigo y mi vida sigue muy normal. Ya casi empiezo los estudios superiores de maestría, además me va muy bien en el trabajo...y, además de los Laicos y el proyecto de la Fundación Concordia, estoy echando una manita en un movimiento de la arquidiócesis llamado ESCOGE, pero nomás hasta finales de este año, después lo dejo...

 

Mi familia está bien, y te cuento que mañana, sábado 31, estaré en lo que antes era nuestra capilla del Corazón de María, en los votos permanentes de nada más y nada menos que nuestro querido William, qué te parece... Se siente muy feliz...

 

Gracias por las oraciones, por la cercanía

 

Jaime Vinicio Núnez (30.7.2004)