Con el corazón en la mano (bloc msscc)

 

 

 

29 noviembre 2007

 

 

 

Mirada de los artistas

Iconografía de los Mártires del Coll

 

 

 

 

 


 

Lo que sigue no es una crítica de arte, para la que no estoy preparado, sino el inventario de las diferentes "miradas" con que los artistas se han acercado a los mártires del Coll. Lo divido en Pinturas  y Pósters, que incluyen diferentes técnicas pictóricas y el uso y manipulación digital de fotografías.

 

Agradeceremos que nos avisen si detectan algunos fallos o ausencias.

 

 

PINTURAS

 

1. Cuadro de Leita

 

Fue la primera representación pictórica, encargada por el P. Josep Amengual, párroco del Coll, Barcelona, a la pintora Pilar Leita. Se conserva en aquel Santuario.

El crítico Rafael Manzano ya señalaba hace más de 40 años los rasgos que luego se convertirían en característicos de esta Causa de Beatificación:

 

 

 

“No se trata ya de hacer una pintura desgarrada y acusadora, sino aleccionadora. Estos mártires caídos bajo el odio, no derramaron su sangre para estimular odio, sino para abonar amor. Así vio el tema Pilar Leita y, después de una tremenda peripecia -tuvo que reconstruir las imágenes por fotografias de los mártires, después de consumada su muerte violenta- nos la compuso dentro de una atmósfera densa, pero lírica. En fila, como estuvieron ante el trágico paredón; uno de ellos, con el ramo de sarmientos con el que quiso apagar el fuego de su Iglesia; otro, con el sagrado cáliz; otro, con la bandeja plateada y la roja estola del martirio. Y el último, joven flor de los jardines de la Iglesia, con un ramo de rosas blancas, símbolo de su inocencia ante los fusiles de sus enemigos.

 

Ha empleado Pilar Leita, en esta obra, unos empastes vigorosos: las figuras muy trabajadas, quedan, sin embargo fundidas con el fondo como nimbadas de irrealidad. No hay tortura en sus gestos, ni rebeldía en su destino -como en los héroes de los fusilamientos goyescos- sino santa resignación y esperanza de comparecer, ante el Juez Supremo, en la buenaventuranza eterna” (30.11.1961 en la prensa catalana).

 


 

2. Cuadro de Joan Lluís Rullan

 

Pintor nacido en Sóller, fue autodidacta y luego estudiante de  Bellas Artes en su etapa de misionero de los Sagrados Corazones. Una vez que se secularizó, acabó dedicándose a la pintura, destacando sobre todo por sus marinas de la Calobra.

Hizo una copia del cuadro de Leita, que se conserva en Sant Honorat (Mallorca), de rasgos más serenos y luminosos.

 

 

 

En el Convento de Sóller se presenta estos días a la veneración pública, un retrato del beato Pau Noguera. Con porte distinguido sobre un amarillo dorado; clerical, vistiendo gabán y alzacuellos que problablemente nunca usó el Hermano; y con el gesto napoleónico de la mano en faltriquera, que le da un aire reservado y distante.

 


 

3. Cuadro de Pascual de Cabo

 

El Santuario de Lluc, en su proyecto de exponer todos los santos de la Iglesia de Mallorca, confió el cuadro de nuestros mártires al pintor y retratista de Alicante Pascual de Cabo. Afincado entre Mallorca y Sevilla, es bastante conocido por su estilo colorista y sus retratos de personajes famosos. Se le asignó el tema: "Sangre y Agua", inspirado en el manantial que brota del llanto por el hijo único del profeta  Zacarías. La sangre viene sugerida por unos arreboles rojizos de tormenta, mientras que el agua de un surtidor invade la parte central:

 

 

 

La capilla bautismal donde está expuesto resalta su simbolismo pascual. Pero probablemente el cuadro carece de más mística espiritual, con una expresión más victoriosa en los rostros de los bienaventurados.

 


 

4. Cuadros latinoamericanos

 

Fabián Carbonell es un joven pintor argentino, que ya había pintado un Resucitado Gaucho y un mural sobre los mártires de América Latina en nuestra parroquia Jesús Salvador, de Buenos Aires.

 

El P. Joan Arbona inspiró este cuadro, como una gran obra colectiva, llena de movimiento:

"Los Padres de rojo,  los Hermanos  de seglar, el mismo Cristo identificado por la llaga del costado que acompaña al Pueblo Latinoamaricano, la torre ardiendo, el amanecer que alumbra después de la tormenta... Un cuadro lleno de gente: Las Franciscanas, Prudencia con su marido Ezequiel, la viejita paralítica, los niños y el monaguillo azul, la negra descendiente de esclavos o inmigrante clandestina... El trigo y el racimo, las flores y el laurel, el cordero inocente y degollado, la alianza matrimonial y el gran abrazo de reconciliación. Todo como un gran Domingo de Ramos y Palmas, antesala de la Pascua de Resurreccion" (J. Reynés, "Carta de Argentina"):

 

 

 

Alguno pregunta quiénes son los mártires entre tanta gente. La respuesta es: Lo importante es el pueblo mártir y la invitación a que todos aportemos nuestro testimonio en el seguimiento de Jesús.

 

Es la representación reproducida en la estampa de los mártires.

 

 

Después de la beatificación nos llega foto de otro cuadro, encargado por el P. Olivier Lotele, camerunés que trabaja en Valcheta (Prov. de Río Negro de La Patagonia), a la también argentina Carolina Liberti.

 

 

 

 

Los parámetros son los mismos de América Latina, con el Traspasado en el centro. Posiblemente se dé un paso más en la figuración de los caracteres más indígenas y más afros (por ej. la señora Prudencia tiene muy poco de catalana, y el joven Pau ya tiene poco que ver con el novicio modesto y timorato que no había salido de Sóller). Los mártires ya no son sólo nuestros,  de nuestra Europa y de nuestros grupos religiosos, sino de la Iglesia universal.

 


 

5. Representaciones de las franciscanas

 

Dos grandes óleos del palmesano Josep Sancho de la Jordana, dedicados a Sor Catalina y a Sor Miquela. Se guardan en la casa fundacional de Pina y en las parroquias de sa Pobla y Petra. De carácter naïf, postura hierática, colores vivos y expresivos, tanto en la mirada de las retratadas (que miran con fijeza al espectador) como en las pinceladas de color que combina los de la gama de los fauvistas. Símbolos tradicionales muy destacados: hábito azul, cordón franciscano, rosario y breviario, el laurel y la palma, lirios de pureza y flores encarnadas. El de sa Pobla presenta también el campanario parroquial como signo identitario.

 

 

     
 

 

 

Las franciscanas han hecho también un intento de aproximación a los jóvenes, de mano del pintor y caricaturista Manuel López. En un estilo de cómic, ha pintado una acuarela de las dos mártires y algunas escenas "d’escoleta de monges" y de visita a los enfermos, con una ambientación muy cuidada.

 

 

 

 

 

Aunque perteneciente a otra disciplina, anotaremos aquí los bustos realizados por un sobrino de Sor Catalina, el escultor  Rafael Caldés Crespí. El bronze se ha instalado en Pina y los bocetos de fango en las dos parroquias nativas.

 


 

 


 

 

POSTERS

 

Primero intercambiamos una amplia lluvia de ideas sobre la imagen de los mártires que queríamos proyectar. La mayoría concordaba en un mensaje de reconciliación y no de enfrentamiento.

 

¿Qué imágenes de los mártires queríamos presentar hoy?

 

Prudencia ya se estaba promocionando como la laica valiente y comprometida, enamorada del marido, patrona de los laicos misioneros. Lo que no contábamos es que en los cuadros argentinos acabara pareciendo una mulata.

 

A Miquel Pons lo presentaríamos como el primer blauet santo, capaz de animar la captación de blauets y la pastoral infantil.

 

Los dos Hermanos parece que se tendrían que desclericalizar, especialmente  Pau (sin sotana, con corbata... En Argentina lo querían con cuello abierto y no burgués). Es curioso como Fabián lo pintó confianzudo, tomando a Jesús por el brazo, y Carolina lo vistió como un joven de hoy, con un pantalón ajustado que hubiera horrorizado al maestro de novicios... (foto 9

 

 

 

 


 

1. Póster de Jaume Falconer

 

Jaume Falconer es profesor de diseño de la Universitat de les Illes Balears y buen amigo nuestro. Con el que esto escribe creamos el póster más politizado, pero también el más carismático: El choque producido por el enfrentamiento de las dos Españas, la superación en una cruz llena de energía que regenera el cosmos, la interpretación de la lanzada del costado, el eslógan que se constituiría en definitivo: "Dieron la vida por la Misericordia y la Reconciliación":

 

 

 

El póster gustó mucho, aunque no a todos. Algunos opinaban que necesitaría una explicación previa. Por esto se publicó con un texto adjunto, en tres idiomas. Tuvo buena aceptación entre un cierto público y, cuando se hizo la catequesis, deparó grandes sorpresas de parte del sufrido pueblo de otras latitudes.

 


 

2. Posters de Ricard Janer

 

El P. Ricard, msscc, empezó por trabajar las siluetas y luego las caras ampliadas de los siete. Probablemente su principal aporte estuvo en crear el grupo de los Mártires del Coll, que recibe su riqueza de la teología postconciliar: De la unión de hombres y mujeres, de presbíteros, religiosos/as y laicos:

 

 

     
 

 

 

Algunos han seguido presentando a los mártires individualmente, pero de ahora en adelante no podrá soslayarse que son "los mártires del Coll". Una realidad eclesial, que ellos todavía no sospechaban el 36, y que puso a luz el Vaticano II: "Todos estamos llamados a la santidad".

 

Con este diseño se colgaron grandes banderolas de lona (200 x 283) en iglesias y fachadas.

 


 

3. Póster de Andreu Martí Cardona

 

Andreu es un antiguo blauet de Lluc, fotógrafo profesional, que se puso al servicio del santuario después de jubilarse. Hasta el momento ha hecho un gran trabajo en la digitalización del archivo fotográfico:

 

 

 

También manipuló y mejoró con ilusión las fotos que le solicitamos y que se han servido para actualizar la www.msscc.org y la sección de Presentaciones/Pósters sobre los mártires.

 

De él es la imagen de Miquel Pons vestido de blauet junto a la Moreneta, las siete siluetas sobre un cielo apocalíptico, el racimo maduro exprimido en el lagar, los dos grupos repartidos sobre el lugar de martirio (C/ Santuaris y La Rabassada cerca del Tibidabo).

 

 

Jaume Reynés, msscc