Con el corazón en la mano (bloc msscc)

 

 

 

21 noviembre 2007

 

 

 

De cómo ha seguido los medios de comunicación

la beatificación de nuestros mártires

 

 

Diario de Mallorca

 

Decir alguna palabra sobre el seguimiento que los medios de comunicación social han hecho sobre la beatificación de nuestros mártires es algo que conlleva cierto riesgo cuanto menos de excesiva parcialidad.

 

Efectivamente así va a ser. Ya de entrada soy consciente de que no estoy en condiciones de darle un enfoque exhaustivo. Simplemente voy a comentar alguna percepción de lo que han reflejado en los artículos de la prensa escrita, dividiéndola en tres partes.

 

Primera.

 

Las noticias estrictamente informativas, las más abundantes, y que, de una forma bastante objetiva y más o menos extensa, han comunicado los datos de los actos celebrados en Roma. Incluso han dado unas pinceladas tanto sobre la vida como acerca del acto del martirio sufrido por el grupo de, los que hemos convenido en llamar, los Mártires del Coll. Por el hecho que servían a esta barriada obrera situada en la parte alta de Barcelona. Podemos decir que fundamentalmente se han limitado a describir con simpatía los preparativos, viajes a Roma (escenas de aeropuerto e interior del avión), identidad y origen de los grupos que asisten a la celebración en la Plaza de San Pedro, con algunas concreciones de familiares y anécdotas de celebración. Desde luego sin estar exentas de cierta graciosa inexactitud en los datos y en los términos del lenguaje. Pero ya se sabe, el periodista, por profesión, debe hablar de todos los temas, incluso de los que desconoce, y esto tiene su complejidad.

 

Segunda.

 

Diferentes medios han ido publicando una serie de artículos críticos con la causa. Se centran principalmente en considerar la beatificación un reconocimiento público a unas personas políticamente de derechas y que murieron en la guerra civil, y piden que se homenajee también a las personas de izquierdas que fueron asesinadas. Consideran que la Iglesia debería pedir perdón por su afinidad y apoyo al régimen del grupo que ganó la guerra. Ven con recelo el hecho de la coincidencia de la beatificación por parte de la Iglesia con la presentación de la ley de memoria histórica por parte del Gobierno del Estado. Se analiza e incluso ironiza, se argumenta y relaciona temas con un enfoque algo confuso. No obstante dichos escritos deben hacernos pensar qué hay de búsqueda y veracidad en estos cuestionamientos.

 

Tercera.

 

Pocos han sido los artículos de reflexión en los que se hace patente el sentido profundo del testimonio de nuestros hermanos y hermanas mártires; el significado que podemos captar desde una perspectiva creyente y reconciliadora. Como muestra quisiera destacar uno de ellos - cargado de sentido común, rigor histórico y fundamento teológico - el que el sacerdote Gabriel Amengual, publicó en el Diario de Mallorca el mismo 28 de octubre, día de la beatificación. Voy a entresacar y traducir algunos párrafos con la mayor fidelidad al texto original:

 

...conviene tener claro que la declaración de beato (o santo) no se hace por haber formado parte de un bando u otro, sino por el hecho que murieron a causa de la fe ... el caso de las dos franciscanas (y de una manera semejante el de los misioneros de los sagrados corazones), que son los casos de los cuales me he informado, me parece de una transparencia extraordinaria ... si dejamos el plano puramente personal e incorporamos la consideración del contexto histórico y social, hemos de entender el argumento según el cual la muerte de los inocentes era la venganza contra el poder conservador de la Iglesia Católica ... pero una cosa no justifica la otra porque nos encontraríamos con una clara justificación del terrorismo ... no se puede confundir la lucha política con el asesinato, ni identificar a las personas con las estructuras sociales y culturales o políticas del momento ... y si dejamos el pasado y volvemos a la actualidad vemos que es de uso normal y corriente que todos los grupos recuerden los suyos (calles dedicadas a Manuel Azaña, Pablo Iglesias, Emilio Darder) y a este caso, del cual no se discute la legitimidad, se añade que, dando estos nombres a calles públicas, se les tributa un honor público que no se da a los mártires, sino sólo un recuerdo y un reconocimiento puramente eclesiales, confesionales ... de los cuales quiero reivindicar su inocencia y su carácter conciliador, lo cual nos obliga a nosotros y nuestra manera de recordarlos ... el mártir es aquel que, dando testimonio de su fe hasta dar la vida, imita la muerte de Jesús, que asumió la injusta condena y la muerte, convirtiendo la muerte en encuentro no sólo entre cielo y tierra, Dios y el hombre, sino también entre todos los hermanos.

 

Finalmente quiero resaltar la valiosa aportación, cercanía y disponibilidad de dos medios de iglesia:

 

El Full Dominical, publicado semanalmente en soporte papel y en formato digital, que encontramos de forma anticipada en la web www.bisbatdemallorca.com de la diócesis de la isla, y que bajo la dirección de Mn. Eugeni Rodríguez Adrover, ha realizado un seguimiento continuado no sólo de la beatificación en Roma y de la Eucaristía de la Seu (10 de noviembre), sino de todo el proceso, anunciando cada uno de los actos formativos y celebrativos, conferencias, presentaciones de libros, pósters, dípticos  y otros materiales, que puntual y fielmente ha realizado al menos en ocho ocasiones este eficaz medio.

 

La página web de los Misioneros de los Sagrados Corazones, www.msscc.org , la cual con la actualización constante de la mano del P. Jaume Reynés Matas, Prior de Lluc, ha estado abierta en todo momento a nuevas publicaciones, y bien dotada de recursos.

 

Agradecemos a todos los profesionales y aficionados voluntarios el trabajo informativo realizado en los diferentes ámbitos.

 

 

Magdalena Fiol, FFM