10 mayo 2009

 

 

 

LECTURA ESPIRITUAL DEL LIBRO DE JONÁS

Primer Centenario de la muerte del P. Fundador

 

 

 

 

 

Con motivo del centenario de la muerte del Fundador, ofrecemos una Lectura Espiritual o Lectio Divina sobre el libro de Jonás.

 

Un conjunto de materiales que pueden servir a distintos lectores/as (laicado, estudiantes y congregantes profesos, clero secular o miembros de la vida consagrada) para unas horas de retiro o una jornada completa.

 

Los materiales son:

 

 

 

1.  LECTURA BÍBLICA (presentación)


 

Libro de Jonás

 

Jonàs, como Abrahán, recibe su vocación primera antes de salir de casa: "Levántate y vete a ser mensajero de Dios entre los pueblos". ¿Irá a Nínive (la misión difícil y arriesgada) o a Tarsis (la instalación y la distracción)? Si el rechazo es total, mata la Voz de Dios. Si es parcial, la vocación creará un conflicto interior: Deseo de Dios versus deseo egoísta. Hay dos Jonàs dentro de cada uno de nosotros. Discernimiento: ¿A cuál de los dos queremos liberar?

 

Cuando llega la gran prueba, Jonás recibe la segunda llamada. El destierro fue para Israel el vientre de la ballena. ¿Has tenido tú alguna fuerte experiencia (desde la fosa fatal, el miedo más profundo, la inseguridad total) que te traiga una segunda vocación?

 

En su vida diaria, Jonás se siente frustrado. No deja que Dios sea Dios, gratuito y misericordioso. Antepone sus intereses y prestigio a la libertad y salvación de los demás. ¿Vives tu vida con pesimismo? ¿Qué te dice Dios en la vocación de cada día? ¿Somos evangelizadores de misericordia o profetas de castigos apocalípticos?

 

 

2.  LECTURA ANTROPOLÓGICA (presentación)


 

Tal vez me llame Jonás

 

Yo no soy nadie:

Un hombre con un grito de estopa en la garganta

y una gota de asfalto en la retina.

Yo no soy nadie: ¡Dejadme dormir!

Pero a veces oigo un viento de tormenta que me grita:

Levántate, ve a Nínive, ciudad grande, y pregona contra ella.

No hago caso, huyo por el mar y me tumbo en el rincón

más oscuro de la nave

hasta que el viento terco que me sigue

vuelve a gritarme otra vez:

¿Qué haces ahí, dormilón? ¡Levántate!

 

Yo no soy nadie: Un ciego que no sabe cantar.

¡Dejadme dormir!...

Pero un día me arrojaron al abismo,

las aguas amargas me rodearon hasta el alma,

la ova se enredó en mi cabeza,

llegué hasta las raíces de los montes,

la tierra echó sobre mí sus cerraduras para siempre...

(¿Para siempre?)

Quiero decir que he estado en el infierno...

De allí traigo ahora mi palabra.

y no canto la destrucción,

apoyo mi lira sobre la cresta más alta de este símbolo...

Yo soy Jonás.

 

(León Felipe)

 

 

3.  LECTURA CARISMÁTICA (presentación)


 

Lo de Jonás en el Fundador

 

La experiencia de Jonás puede servir de clave de interpretación de la vida madura del padre Fundador.

 

En su infancia y juventud, lo guió el santo hermano jesuita Gregorio Trigueros, que incluso le profetizó que formaría parte de un grupo de Misioneros  de los Sagrados Corazones. "Gracia, que juzgo recibí del bondadoso Corazón de Jesús".

 

Lo marcó con una sensibilidad muy especial: "Es gracia especialísima la que Dios concede a un alma al llamarla a la soledad y al retiro. En el rincón de una pobre celda, más bien que en el bullicio del mundo, se siente mejor su divina presencia".

 

Desarrolló una sensibilidad especial ante la realidad: "En la (época) actual que va atravesando, época por cierto fatalísima, época de corrupción en muchos de sus hijos, y hasta diré de ateísmo..., en la que se hace tan difícil que hasta el clero secular se conserve, al par que sabio, también piadoso..."

 

Lo aprestó a responder con un "competente socorro" de Misioneros fogueados en la espiritualidad de los Corazones de Jesús y de María. Procurar "la moralización de los pueblos y la salvación de las almas".

 

En los momentos de crisis

 

iEl P. Joaquín compara su resistencia con la huída del profeta Jonás. Resistirse a salir de la Congregación del Oratorio, "hubiera sido poner obstáculos a las disposiciones de la Divina Providencia".

 

iEn la fundación del nuevo Instituto,  comprendió "que era oponerme a la voluntad de Dios el no pasar adelante en la fundación de la Congregación... y me resolví a dejar hacer a Dios, expresión de la que usaba mucho San Ignacio en todas sus valiosas empresas".

 

iEn el discernimiento espiritual: "Con respeto a lo que me indica V. sobre su vocación... ¿quién sabe si esta oscuridad en que está hace tanto tiempo, sea una señal...) En nada juzgo se debe violentar la Divina Providencia... sino que, como ella, según la expresión de la Escritura, lo ordena todo fortiter et suaviter a su debido tiempo, ya declarará todo lo que le pareciere más conveniente para su mayor gloria y bien de las almas" (Carta a M. Costa ai Llobera, 27.03.1888).

 

iResume la propia experiencia: "Vino a acontecerme, casi diría, lo de Jonás, que, haciendo mil esfuerzos para no ir a Nínive, donde Dios lo enviaba, vióse obligado a aportar allí, y desembarcar del improvisado navío del vientre de una ballena, para dar entero cumplimiento a su divina voluntad".

 

Entonces relaciona el vientre de la ballena con la profundidad del surco de la tierra, el proceso de muerte y resurrección: "Oigo que Dios quiere servirse de ese vil instrumento tan gastado ya por los años y trabajos que lleva encima, por no sé qué para su gloria, y que me tiene enterrado aquí ahora como un grano de trigo dentro de la tierra, para que quizás un día brote de él alguna espiga" (Carta a la abadesa de las capuchinas, 12.06.1890).

 

 

4.  LECTURA ACTUAL (presentación)


 

 

 

Jaume Reynés Matas, M.SS.CC.